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¿Esta Usted Seguro Que Ha "Nacido de Nuevo"?


Por: David Pratte

INTRODUCCION:

Una de las expresiones más comúnmente usadas por algunas personas religiosas y sinceras es "nazca de nuevo" - "Cristianos, nazcan de nuevo", "creyentes, nazcan de nuevo", etc. Algunos grupos de personas usan el término tantas veces, y en tales formas, que uno se pregunta si entienden realmente el significado Bíblico del término. En este estudio en particular, queremos considerar esta pregunta:

¿Como es que una persona "nace de nuevo"?

¿Cómo sabe una persona si ha nacido de nuevo? ¿Es posible pensar equivocadamente que hemos nacido de nuevo cuando en realidad no ha sido así? Algunas personas dicen que "nacer de nuevo", debe tener una experiencia en la cual usted acepte a Jesús como su propio Salvador personal. Pero ¿cómo sucede esto? ¿Qué dice la Biblia?


I. ¿Que Tan Importante Es Escuchar y Creer
en el Nuevo Nacimiento?


1 Pedro 1:22-25 - Somos "renacidos" por la simiente incorruptible que es la palabra de Dios (v.23), el evangelio (v.25). Tal como es con el nacimiento de los animales y los humanos, y con la reproducción de las plantas, del mismo modo es con el nuevo nacimiento espiritual el cual convierte a una persona en hijo de Dios: el nacimiento es el producto de la simiente [semilla] la cual es plantada, germina, y produce un nuevo organismo. Espiritualmente, la simiente [semilla] por medio de la cual nos convertimos en hijos de Dios es la palabra de Dios (Luc. 8:11). Esta es plantada en el corazón de los hombres cuando escuchan el evangelio. Luego, cuando creen y lo obedecen se convierten en recién nacidos, o han "nacido de nuevo", son Cristianos. (Véase también Stg. 1:18; 1 Cor. 4:15).

Juan 1:12-13 - El sólo acto de conocer el evangelio, por sí mismo, no lo convierte a uno en hijo de Dios. Para tener el poder o derecho de convertirse en hijo de Dios ("nacer de nuevo"), uno debe creer en Jesús. Algunas personas piensan que la gente se convierte en hijos de Dios inmediatamente en el momento de la fe, y que no hay nada que deban hacer después para nacer de nuevo. Pero lo que el pasaje dice es que el creer le da a uno el poder o derecho para convertirse en hijo de Dios. La versión Dios Habla Hoy lo vierte: "Pero a quienes lo recibieron y creyeron en él, les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios". El comprar un tiquete para un evento le da a usted el poder o el derecho de entrar en el lugar donde el evento ocurrirá. Pero usted no está automática e inmediatamente adentro sólo porque tenga un tiquete - hay aún otras cosas que debe hacer después para entrar. Del mismo modo, usted debe tener fe para tener el derecho de convertirse en hijo de Dios, pero hay aún otras cosas que debe hacer después para realmente convertirse en uno de ellos.

Estos versículos muestran también que sólo podemos nacer de nuevo por medio de seguir la voluntad de Dios, no la del hombre (nótese Juan 1:13). Este debe ser el caso porque la voluntad de Dios es la simiente que produce el nuevo nacimiento (1 Pedro 1:22-25). Otras simientes o doctrinas, incluyendo todas las que el hombre inventa, fallarán en producir el resultado correcto. Esto quiere decir que la única forma en que podemos saber si hemos nacido de nuevo o no es por el conocimiento de lo que el evangelio dice acerca de esto. Cualquier idea que la gente tenga de cómo se nace de nuevo, si tal idea no puede ser encontrada en el evangelio, debe ser falsa y a la vez rechazada (Gál. 1:8-9; 2 Juan 9-11; Mat. 15:9; Pr. 14:12; Jer. 10:23; etc.).

Muchos otros pasajes confirman también la necesidad de aprender y creer la voluntad de Dios para ser salvos de los pecados y convertirse en Cristiano:

Juan 6:44-45 - Usted no puede venir a Jesús sin escuchar, aprender y ser enseñado.

Juan 8:31-32,34 - Para ser liberado del pecado, debe conocer la verdad y creer en Jesús.

Juan 6:63 - Las palabras de Jesús son espíritu y son vida.

Romanos 1:16 - El evangelio es el poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.

Romanos 10:17 - La fe viene por oír la palabra de Dios.

Hebreos 11:6 - Sin fe no puede agradar a Dios.

(Véase más adelante las notas sobre Juan 3:3-7 y Gál. 3:26-27).

Claramente, uno no puede nacer de nuevo sin escuchar y creer al evangelio. ¿Pero es esto todo lo que hay?


II. ¿Que Tan Importante es la Obediencia, Incluyendo el Bautismo,
en el Nuevo Nacimiento?


Algunas personas dicen que no hay nada que hacer después de creer, para nacer de nuevo. En particular, el bautismo es visto como algo bueno para hacer, pero que no es esencial para convertirse en un hijo de Dios salvo. Hasta ahora hemos visto que el creer meramente, sólo le da a usted el derecho para convertirse en hijo de Dios. Entonces ¿qué debe hacer uno después de creer?

La Importancia de la Obediencia

1 Pedro 1:22-25 dice que debemos nacer de nuevo por la palabra de Dios. Pero el v.22 añade que debemos obedecer a la verdad para purificar nuestras almas. Nacemos de nuevo por la palabra sólo si hacemos lo que la palabra nos dice que hagamos para ser perdonados.

Otra vez, muchos otros pasajes confirman que la obediencia a la palabra de Dios es esencial para que Jesús aplique Su sangre a un individuo y lo limpie de su pecado.

Romanos 6:17-18 - Somos liberados del pecado como resultado de la obediencia a la doctrina liberadora de Dios.

Hebreos 5:9 - Jesús es el autor de eterna salvación para aquellos que le obedecen.

2 Tesalonicenses 1:8-9 - Aquellos que no obedecen al evangelio serán castigados con la destrucción eterna.

Mateo 7:21-23 - Algunos que pensaban que Jesús era su Señor, a pesar de eso serán condenados. Para entrar al reino de los cielos, usted debe hacer la voluntad del Padre.

La Importancia del Bautismo

Preguntamos ahora, en particular, si el bautismo es una de las cosas que una persona debe hacer en obediencia a la palabra de Dios para convertirse en hijo de Dios o no.

2 Corintios 5:17 - "Si alguno está en Cristo nueva criatura es". Una "nueva criatura" es alguien que ha nacido de nuevo. Para ser nueva criatura, se debe estar "en Cristo" - en comunión, armonía y en una correcta relación con El. Claramente, nadie puede haber "nacido de nuevo" si aún está fuera de Cristo. (Nótese también 2 Tim. 2:10; Ef. 1:7; 1 Juan 5:11-12; Rom. 8:1).

La siguiente pregunta importante es: ¿Cómo llega uno a "estar en Cristo"?

Romanos 6:3-4 dice claramente: debemos ser bautizados en Cristo. Si es así, ¿cómo puede estar uno en Cristo sin bautizarse o antes de bautizarse? Y si debemos estar en Cristo para nacer de nuevo, ¿cómo puede uno nacer de nuevo sin bautizarse o antes de bautizarse? Eso sería como decirle a una persona que está fuera de una casa que de alguna manera puede estar dentro de la casa sin o antes de entrar en la casa.

Además, el pasaje dice que somos bautizados en la muerte de Jesús. Pero su muerte es la mismísima cosa que salva y nos perdona, y de esta manera podemos convertirnos en hijos de Dios. Por tanto, el bautismo es esencial para que lleguemos a estar en contacto con la sangre salvadora de Jesús. Los versículos 6 y 7 añaden luego que, habiendo sido bautizados (v.3-4), el cuerpo del pecado es destruido y somos liberados del pecado (v.17-18).

El versículo 4 envuelve entonces nuestra conclusión al mostrar que tenemos "vida nueva" (el nuevo nacimiento - nacer de nuevo) como resultado de ser sepultados (sumergidos, no chorreados o asperjados) en el bautismo y resucitados de este. Ninguno de estos niega, contradice o da menos importancia a la necesidad de la fe, el arrepentimiento y la confesión. Simplemente muestra que estas cosas, esenciales como lo son, no son suficientes sin el bautismo. El bautismo es esencial para llegar a estar en Cristo, en Su muerte, y para tener novedad de vida (vida nueva) - todo lo cual indica que una persona debe ser bautizada para nacer de nuevo.

Gálatas 3:26-27 enseña la misma verdad. Los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. ¿Cuántos están en Cristo? Los que han sido bautizados en El - ni más ni menos. Pero 2 Corintios 5:17 nos dijo cuántos han nacido de nuevo como "nuevas criaturas" - los que están en Cristo. Por consiguiente, ¿cuántos han nacido de nuevo? Todos los que han sido bautizados - ni más ni menos.

Esta conexión entre el bautismo y el nuevo nacimiento (para convertirse en hijo de Dios) también es hecha por la comparación del v.26. "Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados, de Cristo estáis revestidos". Nótese las oraciones y tiempos de los verbos:

Esto debe venir Antes de esto
Habeis sido Bautizados
(oracion en pasado)
  Sois Hijos de dios
(oracion en presente)

Todo esto sucede "por la fe" porque, como hemos visto, la fe nos a el derecho para convertirnos en hijos de Dios por ser perdonados cuando somos bautizados. Uno que no tiene fe, no tiene derecho a ser bautizado (Hch. 8:35-39; 8:12; Mr. 16:15-16; etc).

Los siguientes pasajes también muestran que uno debe ser bautizado para convertirse en hijo de Dios por medio de recibir el perdón de los pecados por la sangre de Jesús:

Marcos 16:15-16 - Para ser salvo uno debe creer y ser bautizado.

Hechos 2:38 - Cada uno debe arrepentirse y ser bautizado para recibir el perdón de los pecados.

Hechos 22:16 - Uno que ya había creído en Jesús, no obstante, aún estaba en pecado, le fue dicho que se levantara y se bautizara y lavara sus pecados.

1 Pedro 3:21 - El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no por el poder del agua sino por el poder de Jesús así manifestado en Su resurrección - pero debemos ser bautizados para recibir ese perdón).

En consecuencia, las personas que quieran nacer de nuevo, deben creer en Jesús lo suficiente para arrepentirse de los pecados, confesar a Cristo, y ser bautizados con el propósito de ser perdonados de los pecados por la sangre de Jesús.


III. Un Resumen de Juan 3:3-7


El siguiente diagrama resume lo que hemos aprendido hasta este momento:

* Para nacer de nuevo, uno debe obedecer al evangelio (1 Ped. 1:22 y Sigs.; Juan 1:13).

* El escuchar y el creer le da a uno el derecho de convertirse en hijo de Dios (Juan 1:12).

* Para nacer de nuevo, uno debe llegar a estar en Cristo (2 Cor. 5:17).

* Para estar en Cristo, aquel que cree debe ser bautizado (Rom. 6:3 y Sigs.; Gál. 3:26 y Sigs.).

Permitámonos examinar ahora el pasaje mejor conocido acerca del nuevo nacimiento - Juan 3:3-7. Veremos que este confirma las lecciones que ya hemos aprendido. Dice que para entrar al reino debemos nacer de nuevo. Y que el nuevo nacimiento envuelve dos elementos: el "agua" y el "espíritu".

¿Que Es el "Agua"?

Algunos dicen que el "agua" de Juan 3:5 se refiere al nacimiento físico (el "agua" alrededor del bebé en el vientre de la madre). Pero ¿qué evidencia hay para tal posición? Ninguna, pero hay varios puntos en contra. (1) El "agua" no es usada en ninguna parte del Nuevo Testamento para referirse al nacimiento físico. (2) El nacimiento físico es mencionado en Juan 3, pero es enseñado, no por Jesús, sino por Nicodemo en su confusión y mala interpretación. Jesús censura a Nicodemo por esto, y luego contrasta el nacimiento físico con el nuevo nacimiento (v.6) - No incluye el nacimiento físico en compañía con el nuevo nacimiento como algo especial para entrar al reino. (3) Comparando el versículo 3 con el versículo 5, se muestra que "nacer de agua y de Espíritu" (v.5) es exactamente otra forma de decir "nacer de nuevo" (v.3). En consecuencia, el "agua" se refiere a eso que es parte del nuevo nacimiento, no a eso que es parte de algún otro nacimiento.

Otros dicen que "agua" significa "Espíritu". Entonces el pasaje debería leerse: "El que no naciere de Espíritu y de Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios". ¡Esto es absurdo! ¿Si agua y Espíritu significan lo mismo, Cristo hubiera repetido innecesariamente las palabras? Agua y Espíritu no son lo mismo, ni el agua es un símbolo del Espíritu. Algunos dicen que "agua" simboliza la palabra de Dios. Esta declaración se contradice por Efesios 5:26, donde Pablo habla de iglesia siendo purificada "en el lavamiento del agua por la palabra". Si este es un lavamiento de agua por o con la palabra, el agua y la palabra no pueden ser lo mismo. Nuevamente, algunos tratan de hacer que se le "agua viva", como en Juan 4:10 y en Juan 7:38. Esta idea es refutada por Apocalipsis 22:17. La expresión "agua de la vida" significa las bendiciones espirituales en Cristo, que son disfrutadas únicamente por aquellos que ya han nacido de nuevo. En cada pasaje donde agua es usado figurativamente, el término calificador siempre es encontrado. Jesús no le dijo a Nicodemo que uno debe nacer de "agua viva", o del "agua de la vida"; simplemente dijo, "nacer de agua".

La verdad es que "agua" en Juan 3:5 se refiere al agua del bautismo. El bautismo se ajusta perfectamente porque: (1) El bautismo es el único mandamiento en el Nuevo Testamento que implica necesariamente el uso de "agua" (Hch. 8:35-39; 10:47; Juan 3:23; Heb. 10:22; etc.). (2) Como ya se mostró, muchos otros pasajes enseñan que el agua del bautismo es esencial para la salvación. (3) También se mostraron otros pasajes que la unen específicamente al bautismo como un elemento esencial del nuevo nacimiento. (4) Más tarde nombraremos mas pasajes que enlazan el bautismo con oir el evangelio, lo cual veremos que es exactamente lo que está haciendo Juan 3:5.

Juan 3:3,5 hace el "agua" esencial para nacer de nuevo y entrar en el reino de Dios, y esa "agua" se refiere al bautismo.

¿Que Es el "Espiritu"?

El "Espíritu" también puede ser identificado de lo que ya hemos estudiado. Antes del bautismo uno debe aprender y creer a la palabra, la cual es la semilla de la que somos nacidos de nuevo (1 Pedro 1:23; etc.). Pero la palabra es la espada del "Espíritu" (Ef. 6:17). Esta es la herramienta o medio usado por el Espíritu para llevar a cabo su trabajo en la conversión. El Espíritu Santo reveló la palabra, e hizo que se enseñara para que las personas pudieran aprenderla y ser salvas por medio de ella (2 Ped. 1:21; Ef. 3:3-5; Juan 14:26; 16;13; 1 Cor. 2:10-13; etc.).

De este modo, uno "nace de agua y del Espíritu" cuando aprende el mensaje del evangelio revelado por el Espíritu, lo cree, y lo obedece en el bautismo. Esta misma y exacta conexión entre la palabra del Espíritu y el agua del bautismo es hecha en muchos otros pasajes con relación a la conversión. Nótense los paralelos:

Juan 3:5 - Nacer de agua y del Espíritu.

Marcos 16:15-16 - Predicar el evangelio. El que crea y sea bautizado se salvará.

Hechos 2:41 - Aquellos que de buena gana recibieron la palabra fueron bautizados.

Hechos 8:12 - La gente que creyó al evangelio predicado fue bautizada.

Hechos 8:35-39; 16:32-33; 18:8 - Otros ejemplos en los que, cuando la palabra fue predicada, las personas fueron bautizadas.

Efesios 5:26 - Jesús limpió a la iglesia por "el lavamiento del agua por la palabra".

Conclusion

Cuando uno se ha convertido en hijo de Dios, debe vivir una vida de servicio fiel al Señor. Un hijo de Dios debe someterse a Su Padre y hacer la voluntad del Padre (1 Ped. 2:1-2; Mat. 12:50; 2 Cor. 6:17-18; 1 Juan 3:1-10). Debe ser activo en la obra de la familia de Su Padre (casa) la cual es la iglesia (1 Tim. 3:15). Pero todo eso comienza cuando uno oye al evangelio y es bautizado.

Nótese que el bautismo es más que simplemente un acto externo - tiene un significado espiritual interior vital. Compárelo con la Cena del Señor, en la que exteriormente comemos el pan y bebemos la copa, pero debemos reconocerlo interiormente por ser un memorial del cuerpo y la sangre de Jesús. Si no reconocemos interiormente el significado espiritual de esto y no lo hacemos con ese propósito, somos condenados aún cuando tomamos parte físicamente (1 Cor. 11:26-29). Dios quiere que le obedezcamos con motivos y principios correctos (Rom. 6:17-18; 1 Cor. 14:15; Juan 4:24; etc.).

De igual manera, cuando somos bautizados para recibir el beneficio designado, debemos entender el propósito y hacerlo para la razón correcta. Supongamos que una persona es bautizada creyendo la doctrina común de que ya ha nacido de nuevo antes de ser bautizada. ¿Se bautizó con el propósito correcto - "para el perdón de los pecados" (Hch. 2:38) - por tanto, la sangre de Cristo lo limpiará del pecado y lo convertirá en hijo de Dios (Rom. 6:3-4; Hch. 22:16; Gál. 3:26-27; Mr. 16:16; etc.)? No. Su bautismo no será Bíblico porque es hecho para y por razones erróneas, aún si la acción exterior fuera correcta. ¡Servir a Dios no es simplemente un asunto de pasar a través de las emociones exteriores!

Pero el bautismo si es esencial para convertirse en hijo de Dios, y si una persona no fue bautizada Bíblicamente, entonces ¿cuál es su condición? ¿Es hijo de Dios? ¿Cómo puede serlo cuando ha fallado en obedecer al evangelio que es la única simiente que puede convertirlo en hijo de Dios? (1 Ped. 1:22-23; Luc. 8:11). Las personas en tal condición necesitan hacer lo que los hombres hicieron en Hechos 19:1-5. Reconocieron que no habían sido bautizados con el propósito Bíblico y decidieron ser bautizadas Bíblicamente.

¿Y qué acerca de las varias sectas que hablan de los "Cristianos nacidos de nuevo", pero que fallaron en enseñarle a la gente como nacer de nuevo Bíblicamente - iglesias que enseñan falsas doctrinas diciendo que las personas pueden nacer de nuevo sin o antes del bautismo? ¿Cómo pueden las personas en tales grupos ser Cristianos nacidos de nuevo cuando han sido enseñados y bautizados no Bíblicamente? Ciertamente usted no puede formar parte de tal grupo, ¿lo es? (2 Juan 9-11; Gál. 1:8-9; Mat. 15:9,14; etc.).

Si quisiera aprender de un grupo que verdaderamente esté compuesto de hijos de Dios, el cual enseña verdaderamente a las personas cómo convertirse en hijos de Dios, le urgimos a que contacte a las personas que le proporcionaron este tratado.§

Versión al Español Por: Jaime Restrepo M., A.A. 1254, Manizales (Caldas), Colombia, S.A.

(c) Copyright 1998, 2002, David E. Pratte

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